Hoy me dijeron que leer es un hobby tonto, que gasto demasiado en libros con los que no voy a hacer muchas cosas. Eso me desanimo porque la persona que me lo dijo es mi mamá.
Ella me ha apoyado la mayor parte del tiempo y es la que persona que me ve leer, pero ella no es lectora, ella no entiende mi fascinación con los libros o la imperiosa necesidad de siempre estar sumergida en una nueva historia, a menudo se sorprende de la rapidez con la que leo los libros y más aun cuando me dejo absorber tanto en los mundos fantásticos que olvido que hay uno a mi alrededor, suspira frustrada cuando es arrastrada por mi a las librerías cada vez que pasamos frente a una y no entiende que mi dolor por las situaciones de los libros es palpable aunque las situaciones no sean reales. Ella es una gran persona, pero nunca tiene comentarios acertados hacia mi como lectora.
Lo que me dijo hoy fue casi una broma, se escudó diciendo que al no ser lectora ella no se emociona por comprar libros y eso es cierto, pero eso me llevo a reflexionar en lo improductivo que puede llegar a ser el ser una lectora; improductivo a nivel social, porque a nivel personal ser lectora es la mejor ocupación y, aunque sé perfectamente que a la única que le debe importar que es lo que quiero en mi vida es a mí, no deja de preocuparme el hecho de que el absurdo comentario de mi mamá refleja un pensamiento inicuo arraigado en una parte de la sociedad hacia los lectores.
Sé que este pensamiento no me afecta directamente a mi como lectora, pero no deja de darme vueltas en la cabeza, pulsando para que entienda más la situación y para que entienda a mi mamá y a las personas que piensan como ella. Constantemente se escucha campañas que promocionan la lectura porque hace más cultas a las personas y porque las hace críticas y un sin fin de beneficios, pero siempre hacen ver a la lectura como un hobby, como un buen complemento para la persona, así, si la persona es un ingeniero, un docente o un abogado, es bueno que también lea, porque eso la ayudara a abrir su mente; pero pocas son las veces que he escuchado poner a la lectura como un estilo de vida, como algo que más que un hobby es una forma de encontrarse como persona para poder manifestar lo que quiere ser en su vida, de esta forma, el camino que ha hecho en la lectura le ha dado experiencia y la ha ayudado a crecer para ser un ingeniero, docente o abogado.
En mi caso, tempranamente descubrí que la lectura era mi pasatiempo y mi pasión y aunque siendo pequeña no tuve la comprensión de mi familia, no me deje amedrentar por eso, continué con mi camino y en ese recorrido entendí que lo que quería ser en mi vida era lectora, no había más cosas para mi, pero esta era una ocupación improductiva, me di cuenta que al final no iba poder ser lectora porque tenía que hacer algo para vivir, mi familia lo requería, la sociedad lo requería y el mundo solo contemplaba mi ilusorio intento de hacer algo que para los demás no era viable. Comprendí que mi vocación era enseñar y entonces empece a estudiar para ser profesora.
Fue una de las mejores decisiones de mi vida, en este camino descubrí cosas impresionantes y otras que dan impresión, pero siempre mantuve presente mi vida de lectora, fue en este camino que llegue a la conclusión que mi vida era leer y enseñar, porque la lectura no es algo complementario como para ser una persona más culta, es una forma de vida en la que aprendes multitud de cosas, que al final te sirven para la vida misma.
Mi familia aun cree que leer es un hobby improductivo de mi parte porque no entiende que para mi leer es indispensable, porque cuando abro un libro espero conocer a personas, lugares, mundos y descubrir cosas que no sabía antes, leer no es una formar de perder mi tiempo, es una forma de gastar mi tiempo de forma productiva.
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